Taggers, punks y ravers: las impugnaciones subterráneas – La democracia de los de abajo en México

Democracia, Identidades Culturales

La autora comienza reconociendo que en México, como en todo el mundo, las juventudes son heterogéneas, es decir, no existe un solo proyecto de identidad que englobe a todos los jóvenes mexicanos. 209

Al igual que otros segmentos de la población, los jóvenes en México y en el mundo constituyen grupalidades diferenciales, adscripciones identitarias que se definen y organización en torno a banderas, objetos, creencias, estéticas y consumos culturales que varían de acuerdo al nivel socioeconómico, a las regiones, al grado de escolaridad, entre otros factores que la investigación empírica apenas empieza a desentrañar. 209

En el capitulo del libro la autora busca responder:

cuáles son los proyectos y las utopías que los mantienen, los agrupan y los enfrentan a otros jóvenes y al sistema, cuáles son los itinerarios, las prácticas y, sobre todo, cómo actualizan su fe descreída en la democracia. 210

Siempre bajo el supuesto, de que las identidades juveniles son móviles, efímeras y cambiantes. 210

Para responder estas preguntas, Reguillo presenta el análisis de tres tipos de identidad de agrupaciones juveniles:

  • Taggers – Sectores populares
  • Punks – Sectores populares
  • Ravers – Clase Media

Cabe destacar que la autora manifiesta que estas no son todas las culturas juveniles, pero no explica porque solo estudia estas. 210

El análisis es cuantitativo y como principales herramientas utiliza la observación directa, las entrevistas con los jóvenes de las diferentes agrupaciones y el acceso a documentos elaborados por los mismos. En la aplicación de estas herramientas se enfoco principalmente en ocho indicadores: creencias, formas de comunicación, objetos de valor, tolerancia, inclusión, relaciones de género, capacidad de asimilación de la disidencia interna y espacios naturales de interacción. 210

La autora hace hincapié en reconocer el momento por el que atraviesa el país, convulso de y de transformaciones que terminarían por re-definir todos los proyectos identitarios de la nación.

La transición, para la autora se da al iniciarse la década de los noventa ya que en esta

se consolidan, o se aceleran algunas de las tendencias que venían anunciándose desde la década anterior, estos: la mundialización de la cultura por vía de las industrias culturales, los medios de comunicación y las super tecnologías de información; el triunfo del discurso neoliberal montado sobre el adelgazamiento del Estado y sobre la exaltación del individualismo; el empobrecimiento creciente de grandes sectores de la población; descrédito y deslegitimación de las instancias y dispositivos tradicionales de representación y participación 211

Para la autora esta transformación en la vida cotidiana de los jóvenes significo una afectación en

  • Percepción de la politica
  • percepción del espacio
  • percepción del futuro 211

Después de esta reconfiguración en los proyectos de identidad, para la autora existen cinco características en común en los grupos de jóvenes incluidos en este estudio (situados en los margenes de la sociedad – objetiva o simbólicamente).

  1. Tienen una conciencia globalizada, están conectados a través de redes de interacción y consumo.
  2. Priorizan los pequeños espacios como trincheras para la transformación global.
  3. El individuo se convierte en el centro de las practicas grupales. El grupo ya no es en si mismo el fin, solo el medio que debe respetar la diferencia entre los pares.
  4. Son mas cuidados en elegir las causas sociales en las que se involucran.
  5. El barrio dejó de ser el epicentro del mundo. 211

Sobre el último punto hace énfasis en la transición generacional:

En los ochentas, para los jóvenes de los sectores populares, el grupo de pares servía para cobijar bajo un manto homogéneo las diferencias individuales y ofrecer el efecto ilusorio de un nosotros compacto que se convertía en el punto de llegada y salida de las visiones del mundo; el barrio transformado por complicados mecanismos rituales de bautizo en territorio apropiado representaba el “tamaño del mundo”; la identidad colectiva hundía sus raíces en el territorio que servía simultáneamente como frontera que delimitaba lo interior-propio con lo exterior-ajeno 212

Sobre los taggers

La evolución en las paredes: Taggers, aerosoles y cachuchas

Rossana Reguillo, inicia la parte de los taggers con una etnografía básica.

El “Guilligan” tendra unos 17 años de edad, y es un apasionado del graffiti. Su cuerpo ágil y moreno se ahce uno con el bote de aerosol, y la pared va respondiendo como si desde siempre contuviera los diseños que el Guilligan va trazando; el muro obedece a sus instrucciones y, “suda” letras y aveces, rostros y objetos. Rigurosos tenis, pantalón corto, camiseta blanca bajo una enorme camisa desabrochada y la infaltable cachucha “para atrás”, son el atuendo favorito del Guilligan y de todos los taggers del país 223

Sobre la practica:

Organizados como verdaderas cuadrillas de trabajo los taggers – mucho más jóvenes que sus hermanos punks – andan en la ciudad dejando tras su paso la huella de su presencia, en muros, puertas, postes, banquetas anuncios espectaculares y en los mas increíbles y aparentemente inalcanzables lugares, haciendo con ello ostentación de que no existe reglamento, lugar y vigilancia que no puedan burlar para dejar estampada su marca identitaria, que consiste en el nombre del que realiza “la firma”, de un numero a veces arbitrario, a veces significativo, como el número de integrantes de su crew, su fecha de nacimiento, algún número mágico como el 7 o el 13, etc., y las tres iniciales de su crew, por ejemplo FLC (firmando la ciudad), CCP (contra los cerdos policias), RET (real estilo tag) o, su versión en ingles RTS (real tag style). 223

Según la autora los taggers aparecen en el centro occidente del país ya entrada la década de los noventa, lo que mas llamó la atención y molestia de las autoridades y ciudadanos fueron los lugares en donde aparecía: centros históricos, edificios publicos, estatuas, colonias residenciales, calles destinadas al comercio. 223

De pronto algunas ciudades se vieron bombardeadas por estos artistas del aerosol 223

Distinción al graffiti territorial

Tradicionalmente el graffiti, como una práctica asociada a la banda, no salía casi nunca de los límites del barrio, al interior de sus fronteras simbólicas el graffiti o mejor, el placazo ha tenido un sentido de afirmación identitaria de os grupos que detentan el control de un territorio 224

el placazo es un delimitador territorial que opera como una advertencia para la policía, otras bandas y en general cualquier extraño 224

La identidad de estos jóvenes no se construye a partir de la pertenencia de un territorio y su “nosotros” tiene una configuración mucho más cambiante y universal.

Según Reguillo, hay dos elementos en esta nueva forma de graffiti que señalan cambios fundamentales en la manera de concebir el mundo y por ende en las formas de acción.

  1. Los taggers abandonan los ghettos territoriales en los que muchos jóvenes de sectores populares viven confinados.
    • “El kaos dice que a el y a su crew les gusta poner las firmas en los lugares donde las puedan ver todo el tiempo (mientras no se borren) y añade: “Yo rayo el camino de mi casa a la escuela o el camino para ir a la casa de mis cuates”. El tagger va dejando huella de su paso” 226
  2. Hay un desplazamiento del sujeto colectivo a un sujeto individual.
    • “En las firmas estamos ante un yo individual como sujeto de la enunciación que se define por un nombre propio en relación a un colectivo presencial que hace las veces de cómplice y testigo, y a un colectivo ausente que opera como fuente de identificaciónEntre ellos las firmas/rayas/tags/ tienen el mismo valor que una conversación colectiva silenciosa, un guiño cómplice entre socios que conocen el secreto.”

Sobre la ilegalidad

En conversación con los taggers del CCP (contra los cerdos policías) a proposito de la ilegalidad de su practica, señalaban que la ilegalidad tiene diversos componentes, lo ilegal está en el estilo, en quien lo hace, en la técnica, en el lugar donde se deja la marca y en el contenido”226

Según Rossana Reguillo, los taggers tienen un discruso mas fragmentado y menos elaborado que los punks, sin embargo sobre la situación política rescata de la misma entrevista:

“Esta de la chingada, no hay jales (trabajo), ya no hay lugar en las escuelas públicas, el gobierno se dedica a hacerle caras bonitas a los ricos”. y entre el PRI y el PAN no se quedan con ninguno. El enemigo principal es la policía que aparece en el discurso como la encarnación del sistema contra el que se muestran violentos.

“Ellos (el gobierno) piensan que con sus represiones y sus campañas estupidas*, nos van a detener, pero nosotros somos muchos y muy rápidos. A ellos les toma meses borrar las paredes que a nosotros nos toma unas horas de la madrugada decorar”. 227

*Es una nota al pie, a continuación solo resumen: El presidente municipal César Coll anuncio el programa “Guadalajara Joven”, que trata de darles bardas a los jóvenes para que pinten.

 

El barrio ha dejado de ser el epicentro del mundo.
212 En los ochentas, para los jóvenes de sectores populares, el grupo de pares servía para cobijar un manto homogéneo.
223 Guilligan – etnografía
225 “ 1) Los taggers abandonan los ghettos… 2)desplazamiento del sujeto colectivo al individual
227 “Papel de la mujer
227 Nota al pie Cesar Coll programa Guadalajara Joven