Limpian jóvenes graffiti en escuela  

Lugar donde sucedio la nota: /

Autor:   Periodico:   Fecha: 23 julio, 2001

Personas involucradas: / / / / /

Topicos que se abordan en la nota: / / / /

Aborda el fenomeno desde que dimensión de la legalidad: /

Sección:   Pagina: 7   # de Imagenes: 1

Sin importar la rivalidad deportiva, pequeños jugadores del Altas, Chivas, Pumas y hasta de la Selección Nacional, compartieron ayer los cepillos y unos minutos antes de su juego para limpiar graffiti en el barrio de la antigua penal de Oblatos. Con el fin de que “se vean mejor” las calles de la zona, alrededor de 100 integrantes del grupo Chavos Banda que comanda Jesús “Tocho” Gutiérrez, limpiaron la fachada de la escuela primaria Guadalupe Borja de Díaz Ordaz, ubicada en la Calle 58, entre Josefa Ortiz de Domínguez y Gómez de Mendiola. Jesús “Tocho” y José Luis Aguirre Lozano, dirigentes del grupo, comentaron que el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Guadalajara aportaron tres botes de pintura, de 20 litros cada uno, y 25 cepillos. “Queremos que la ciudad se vea mejor, y estamos en contra de este tipo de graffiti vulgar y corriente”, explicó “Tocho”. Agregó que durante la semana pidieron permiso a la directora del plantel escolar quien les agradeció la labor y les pidió que no borraran dos murales artísticos que hicieron “graffiteros del barrio”. “Este tipo de trabajos se respetan, así como los que están hechos en la unidad (antigua penal), pero estamos en contra de los que escriben y rayan sin razón”, insistió el dirigente. Indicó que esperan recibir más apoyos materiales de las autoridades para continuar con su labor social. Señaló que mientras tengan pintura y brochas, y quizá un vehículo para moverse, ellos pondrán la mano de obra. Por lo pronto, los integrantes del grupo Chavos Banda se mostraron en contra de que se apliquen multas a quienes sean sorprendidos al rayar paredes y puertas en Guadalajara sin garantizar que este dinero sea utilizado para reparar el daño. Estimaron que esos recursos deberían canalizarse a la compra de materiales e insumos para borrar el graffiti, y que estos productos les fueran entregados a las organizaciones civiles.